MUSEO DE LA RAJOLERIA DE PAIPORTA Y SU CHIMENA
Fase 1: Análisis de la obra doméstica del patrimonio cultural
He escogido este sitio porque es el sitio más «turístico» de mi pueblo, y con la intención de dar cierto reconocimiento a Paiporta. Es un lugar que por si mismo tiene mucha historia, se empezó a construir en en 1923 y comenzó a funcionar en 1924.
El edificio refleja el estilo de la arquitectura doméstica tradicional de l’Horta Sud de Valencia de la época, podemos distinguir el estilo y las técnicas constructivas de entonces. Desde su apertura ha pasado por varios cambios, hasta llegar a hoy, que desde el 2000 se usa como un museo, que cuenta tanto con una exposición permanente donde se cuenta la historia de «el Rajolar», como con una temporal, destinada a exhibir colecciones de diferentes artistas.
Hoy en día se ubica en el centro del pueblo, pero en aquella época se encontraba a las afueras, en la zona de huerta, es por eso que no tiene similitud con los edificios colindantes, pues ahora se rodea de fincas y casas relativamente nuevas. Esta construido, por lo que he podido observar, con ladrillo visto, mampostería, mortero, y por tejas en la cubierta.


Fase 2: Valores de la sostenibilidad del Museo de la Rajoleria
Sostenibilidad ambiental
Para empezar, los materiales principales, el ladrillo y la teja, eran fácilmente accesibles, pues la arcilla se encuentra en la naturaleza de forma abundante, casi inagotable desde el punto de vista geológico. Las fábricas de cerámicos se han situado siempre junto a canteras de arcilla, para minimizar los impactos del transporte de la materia prima a la fábrica. En caso de que se derribara el edificio, el ladrillo y la teja pueden recuperarse y reutilizarse, pueden utilizarse para diferente fines como, material de relleno y estabilización de carreteras, áridos para hormigón y morteros, tierra batida en pistas de tenis o substrato de plantas.
Sostenibilidad económica
Su construcción dio lugar a nuevos puestos de trabajo, no solo a albañiles para su construcción, sino que también a todos aquellos que trabajarían en la fábrica, entre ellos «els rajolers», «els enfornes» y «els coedors». Estas fábricas por su ubicación en zonas rurales y semi rurales proporcionaron empleo estable a largo plazo a los pueblos de alrededor.
Sostenibilidad social
El Museo de la Rajoleria representa la arquitectura doméstica de l’Horta Sud de Valencia, especialmente de un oficio que esta desapareciendo con el paso del tiempo. Además, es un referente del patrimonio cultural de Paiporta, que promueve el sentido de identidad del pueblo, forma parte de su historia y es un pilar fundamental para la cohesión y el orgullo colectivo.
La reforma que se hizo para convertirlo en museo, lo ha hecho más accesible al público, con la posibilidad de que más gente conozca su historia y no se pierda la identidad del pueblo.
Gráfica




Historia
La fábrica de rajoles «El Pilar», conocida en Paiporta como el «rajolar de Bauset», se puso en marcha a mediados de 1924. Fue fundada por Francisco Bauset y Teresa Masiá, quienes tuvieron tres hijos: María Teresa, Francisco y Enriqueta.
La empresa estuvo en funcionamiento hasta la década de los 90, siendo dirigida por miembros de la familia hasta el momento. Tras fallecer el Sr. Francisco en 1958, la fábrica fue heredada por Enriqueta y Paco, mientras que Mª Teresa quedó fuera del negocio. Ellos mantuvieron la producción hasta que resultó insostenible y llevó al cierra de la fábrica. Más tarde, la arrendaron José i Rafael Pastor, que introdujeron la maquinaria suficiente para adaptarla a la nueva demanda. El principal cliente de la empresa fue el Ayuntamiento de Valencia, concretamente el Cementerio General.