U4.- La arquitectura a lo largo de la historia 2

En el tema anterior, abordamos la caída del Imperio Romano en Occidente y cómo su parte oriental sobrevivió, cristianizándose y fusionando el poder civil con la religión.

El Alto Medievo – Arquitectura Bizantina

Durante el siglo VI d.C., la arquitectura bizantina se centró en la construcción religiosa, caracterizada por interiores ricamente decorados y exteriores sencillos. En el ámbito civil, destaca el Magnum Palatio, una ciudadela fortificada con palacios imperiales, instalaciones militares, edificios públicos y unas treinta iglesias. También surgió la necesidad de construir hospitales y orfanatos de gran tamaño, mejorando las vías de comunicación entre edificios religiosos. La piedra expoliada fue el material predominante.

Santa Sofía

Exterior: Construida por orden del emperador Justiniano, simboliza la unión entre Iglesia e Imperio. Combina elementos romanos, como la cúpula central, con la tradición basilical. La cúpula, aunque más pequeña que la del Panteón, fue un desafío técnico y artístico, reforzada con contrafuertes tras la aparición de grietas. Su base rectangular distribuye las cargas de la cúpula mediante cuatro pechinas triangulares.

Interior: Ricamente decorado con mosaicos, busca evocar un cielo místico mediante una iluminación tenue. Simbólicamente, la cúpula representa el cielo y la base rectangular, la Tierra.

Arquitectura Militar

Las ciudades bizantinas redujeron su tamaño para concentrar recursos y facilitar la defensa, predominando un estilo de vida defensivo. Innovaciones como matacanes y persianas protegían caminos de ronda y accesos. Justiniano reforzó ciudades con murallas y fortalezas, destacando la Muralla de Teodosio en Constantinopla.

El Alto Medievo – Arquitectura Prerrománica

Los Longobardos

Romanizados y cristianizados desde el siglo V, carecían de tradición arquitectónica propia debido a su nomadismo. Adoptaron elementos romanos reutilizados, decorando sus construcciones con pastas vidriadas y piedras coloreadas. Muchas de sus obras en Italia se han perdido por reconstrucciones.

Los Visigodos

Entre los siglos VII y VIII, desarrollaron una arquitectura eclesiástica basada en la basílica romana, con influencias egeas y sirias. Ejemplos destacados incluyen San Juan de Baños, San Pedro de la Nave y São Frutuoso de Montelios.

Los Carolingios

Inspirados en el arte clásico romano, los carolingios promovieron la construcción de monasterios, palacios y catedrales para consolidar su imperio. El Palacio de Aquisgrana es un ejemplo notable, destacando el Westwerk, una estructura monumental en la entrada de las iglesias.

Los Sajones u Otonianos

Tras la caída carolingia, los otonianos retomaron su legado, construyendo abadías y catedrales con influencias romanas y novedades como el Westwerk, dobles ábsides y alternancia de soportes, anticipando características del estilo románico.


Arquitectura Islámica

Entre los siglos VIII y XV, la arquitectura islámica floreció en la península ibérica, dejando un legado que incluye fortalezas, mezquitas, baños (hamam) y una particular distribución de ciudades.

Características principales:

  • Torres: Elementos defensivos y miradores estratégicos.
  • Agua: En jardines y patios, con recorridos diseñados para crear ambientes frescos y estéticos, acompañados de especies aromáticas.
  • Ornamentación: Basada en motivos geométricos y vegetales, ya que las creencias religiosas prohibían la representación figurativa. Utilizaban cerámica, yeso y escayola (mocárabes) en diseños complejos creados con precisión matemática.
  • Innovación arquitectónica: Introdujeron nuevos tipos de edificios, como mezquitas, para el culto y la reunión, y baños públicos para la higiene y el ritual.

Arquitectura Románica

El románico, surgido en los siglos X y XI, se asocia al arte de los normandos y refleja la estabilidad alcanzada tras siglos de inestabilidad política.

Características principales:

  • Construcciones religiosas: Iglesias y monasterios considerados “libros de piedra”, con un enfoque didáctico. Los edificios se caracterizan por masas robustas, proporciones pesadas y uso de arcos de medio punto y bóvedas romanas. Los muros gruesos y contrafuertes limitaban las aperturas, pero aseguraban la estabilidad.
  • Expansión: Gracias a las cruzadas y peregrinaciones, el románico se difundió por toda Europa, generando variantes regionales.
  • Edificios civiles: Aunque menos frecuentes, incluían hospitales, abadías fortificadas y castillos.

Arquitectura Gótica

El arte gótico, surgido en los siglos XII y XIII, representa una ruptura con las formas pesadas del románico. Fue impulsado por una nueva clase burguesa y un crecimiento urbano que favoreció la construcción de burgos, catedrales y edificios civiles.

Catedrales góticas

  • Innovaciones arquitectónicas:
    • Arco ojival: Permitió mayor altura y sustitución de muros de piedra por vidrieras, que representaban escenas bíblicas.
    • Bóvedas nervadas: Facilitaron la absorción vertical del peso.
    • Arbotantes: Refuerzos externos para estabilizar la estructura.
  • Diseño: Plantas basilicales con transeptos más centrados, girolas, capillas radiales y ábsides prominentes. Las alturas impresionantes reducían la escala humana, simbolizando la grandeza de Dios.

Edificios civiles góticos

  • Edificios burgueses: Lonjas comerciales, ayuntamientos y universidades reflejaban el auge del comercio y la artesanía. Ejemplos destacados son la Lonja de la Seda en Valencia y el Palacio Ducal de Venecia.
  • Fortalezas y puentes: Diseñados para la defensa y conectividad de las ciudades en crecimiento.

Renacimiento

El Renacimiento, nacido en el siglo XV en Italia, marcó un retorno a los ideales clásicos de la antigua Roma y Grecia, impulsado por el humanismo y el mecenazgo de comerciantes y banqueros.

Características principales:

  • Simetría y proporción: Basadas en figuras geométricas como el círculo y el cuadrado. La arquitectura debía ser comprensible y racional, inspirada en los órdenes clásicos.
  • Optimismo humano: La confianza en las capacidades intelectuales reemplazó la visión teocéntrica del mundo.

Filippo Brunelleschi

Revolucionó la arquitectura con su visión matemática y técnica. Su obra más destacada es la cúpula de la Catedral de Florencia, construida sin cimbras, utilizando una técnica de doble cáscara y nervaduras autoportantes. También diseñó el Hospital de los Inocentes, con proporciones armoniosas entre columnas, altura y profundidad.

León Battista Alberti

Enfatizó la proporción y escribió tratados influyentes como De Re Edificatoria. Remodeló el Palacio Rucellai y el Templo Malatestiano, introduciendo elementos clásicos como arcos triunfales y cúpulas.

Andrea Palladio

Su tratado Quattro Libri di Architettura sistematizó los principios clásicos. Diseñó villas campestres como la Villa Capra (La Rotonda), integrando funcionalidad, proporción y formas clásicas. También creó iglesias como San Giorgio Maggiore y el Redentore en Venecia.

Michelangelo Buonarroti

Como arquitecto, escultor y pintor, representó la transición al manierismo, desafiando la rigidez clásica. Destacan la Biblioteca Laurenziana y la reurbanización de la colina Capitolina en Roma, donde introdujo diseños dinámicos y simbólicos.

El Barroco

El Barroco, desarrollado entre los siglos XVII y XVIII, tiene su origen en la palabra «barrueco», que alude a una perla de forma irregular. Inicialmente utilizado de manera despectiva por críticos franceses del siglo XVIII, este estilo fue clave para expresar el poder de la monarquía, la aristocracia y la Iglesia. En el contexto de la Contrarreforma, la arquitectura barroca funcionó como un poderoso instrumento propagandístico, destinado a glorificar tanto a los estados nacionales emergentes como la autoridad eclesiástica.

Características de la Arquitectura Barroca

La arquitectura barroca buscaba deslumbrar a través de efectos visuales y sensoriales. Exageraba la manipulación del espacio, la luz, el color y los detalles ornamentales, rompiendo con los principios clásicos y las formas geométricas rígidas. Este estilo destacaba por:

  • Escenografía: Creación de espacios teatrales que combinaban realidad e ilusión.
  • Dinámica visual: Uso de formas curvas, efectos de luz y sombras, y ornamentación exuberante.
  • Urbanismo simbólico: Introducción de conceptos como puntos focales, recorridos y plazas que reforzaban la monumentalidad y el impacto emocional.

Gian Lorenzo Bernini (1598-1680)

Reconocido como uno de los principales exponentes del Barroco europeo, Bernini integró escultura, pintura y arquitectura para crear experiencias multisensoriales.

  • En la Capilla Cornaro, diseñó un espacio teatral que enfatiza el éxtasis de Santa Teresa mediante efectos de luz natural.
  • En la Plaza de San Pedro en Roma, utilizó una disposición elíptica y trapezoidal rodeada de columnatas que simbolizan los brazos maternales de la Iglesia.

Francesco Borromini (1599-1667)

Innovador y experimental, Borromini transformó formas geométricas simples en diseños complejos y dinámicos.

  • En San Carlo alle Quattro Fontane, su fachada sinuosa interactúa con el entorno de forma única.
  • En San Ivo alla Sapienza, utilizó figuras geométricas entrelazadas para crear una planta estrellada.
  • En el Palazzo Spada, diseñó una galería con perspectiva ilusoria que hace que un espacio reducido parezca mucho mayor.

El Rococó

El Rococó, nacido en el siglo XVIII en los ambientes cortesanos franceses, se enfocó en la ostentación y la frivolidad. Este estilo decorativo destacaba en interiores cálidos y lujosos que contrastaban con las duras condiciones exteriores.

  • Decoración exagerada: Uso de escayola, espejos y juegos de luz para ocultar la estructura arquitectónica.
  • Repercusión social: Su opulencia contribuyó al descontento social que culminaría en la Revolución Francesa.

El Neoclasicismo

Entre los siglos XVIII y XIX, el Neoclasicismo surgió como una respuesta racional a los excesos del Barroco y el Rococó. Inspirado por la Ilustración y el redescubrimiento de la antigüedad clásica, promovió una arquitectura sobria y funcional, con formas geométricas puras y un enfoque en la verdad estructural.

Principales exponentes

  • Étienne-Louis Boullée y Claude-Nicolas Ledoux: Visionarios que diseñaron edificios con simbolismo funcional y monumentalidad geométrica.
  • Arquitectura pública: Se popularizó la construcción de museos y edificios cívicos como símbolos del progreso y la educación.

El Siglo XIX

La industrialización transformó el paisaje urbano y arquitectónico, fomentando la expansión de las ciudades y la aparición de nuevos tipos de edificios como estaciones, fábricas y mercados.

  • Materiales industriales: Hierro colado, cristal y acero permitieron estructuras más audaces y funcionales.
  • Reacciones estilísticas: Surgieron movimientos historicistas como el Neogótico y estilos exóticos como el Neoárabe, junto con expresiones artísticas que cuestionaban las condiciones sociales.

El Siglo XX

El siglo XX estuvo marcado por la ruptura con los historicismos y el desarrollo de nuevas corrientes estilísticas impulsadas por el optimismo de la Belle Époque y la experimentación artística.

Movimientos principales

  • Art Nouveau: También llamado Modernismo, incorporaba líneas orgánicas, ornamentación inspirada en la naturaleza y producción artesanal. Ejemplos destacados incluyen la Casa Tassel de Victor Horta y las obras de Antoni Gaudí, como la Casa Milà.
  • Vanguardias: Movimientos como el Cubismo, Futurismo y Expresionismo transformaron la arquitectura al integrar conceptos como la simultaneidad, el movimiento y la distorsión de formas.

Postguerra y contemporaneidad

Tras la Segunda Guerra Mundial, surgieron debates sobre la funcionalidad de la arquitectura moderna. Algunos continuaron el Movimiento Moderno, mientras que otros, como el Team 10, abogaron por una arquitectura más humanizada y culturalmente consciente.

Hoy en día, la arquitectura es un campo de diversidad y experimentación, donde estilos como el deconstructivismo, el biomorfismo y el high-tech coexisten con enfoques sostenibles y personalizados.